El Parque Nacional de Garamba, en el noreste de la República Democrática del Congo, protege más de 5.100 kilómetros cuadrados de sabanas, bosques, ríos, marismas y humedales. Creado en 1938, figura entre los parques nacionales más antiguos de África y fue inscrito por la UNESCO en 1980. Es una gran zona de transición entre el bosque guineo-congolés y la sabana sudanesa, modelada por incendios, herbívoros e inundaciones estacionales.
La UNESCO registra más de 150 especies de mamíferos, 459 de aves, 83 de reptiles y 43 de anfibios. Elefantes de bosque, jirafas de Kordofán, hipopótamos, búfalos, leones y pangolines forman parte del paisaje. Décadas de conflicto y caza de marfil provocaron fuertes pérdidas y mantienen Garamba en la Lista del Patrimonio en Peligro desde 1996. El ICCN y African Parks administran conjuntamente el parque desde 2005; renovaron su acuerdo en 2025 y reportan estabilización de elefantes, recuperación de fauna y reintroducciones de rinoceronte blanco del sur.