A unos 60 kilómetros al norte de Saint-Louis, donde el delta del río Senegal se acerca al Atlántico y a Mauritania, Djoudj protege un mosaico de lagunas, marismas, brazos muertos y bancos de arena. La Unesco delimita el bien inscrito como Patrimonio Mundial en 16.000 hectáreas. Para muchas aves migratorias, es el primer gran refugio de agua al sur del Sahara; el contraste con la aridez vecina resulta inmediato: agua abierta, juncales, llanuras inundables y bandadas en el cielo.
El santuario fue creado como parque nacional en 1971 y se incorporó a la Lista del Patrimonio Mundial en 1981. También está reconocido por la Convención Ramsar sobre humedales. Su ubicación importa tanto como su extensión: el sistema del río Senegal conecta ambientes sahelianos y costeros, y las variaciones estacionales del agua alteran los hábitats disponibles. No es un acuario donde la fauna aparezca siempre en el mismo lugar.