El Pucará de Tilcara se levanta sobre una colina estratégica al sur de la localidad de Tilcara, en la provincia argentina de Jujuy. Desde sus terrazas se domina la confluencia del río Huasamayo con el río Grande y un amplio tramo de la Quebrada de Humahuaca. La palabra quechua pukara suele traducirse como fortaleza, aunque el asentamiento cumplió funciones residenciales, productivas, políticas y ceremoniales, además de defensivas.
El poblado estuvo ocupado desde finales del siglo VIII hasta el contacto hispano-indígena del siglo XVI. En más de ocho hectáreas se identifican viviendas de piedra, talleres, corrales, plazas, tumbas y espacios rituales. Durante la expansión inca, el lugar adquirió importancia dentro del Collasuyu y funcionó como enclave regional. Su posición permitía controlar rutas, campos de cultivo y el movimiento por la quebrada.