Rani ki Vav es un pozo escalonado situado junto al río Saraswati, en Patan, al norte de Gujarat. Desde la superficie, su largo descenso puede parecer una sucesión de escaleras; bajo tierra se despliega un espacio arquitectónico organizado con pilares, pabellones y paneles tallados. La Unesco lo considera un ejemplo excepcional del pozo escalonado, una forma de almacenamiento subterráneo de agua propia del subcontinente indio. No se diseñó solo para alcanzar el agua: su concepción como templo invertido también le atribuye un significado simbólico. Ingeniería, devoción y escultura se reúnen así en un mismo monumento.
El pozo forma parte del paisaje patrimonial de Patan, pero hoy no debe confundirse con una fuente pública en funcionamiento. La Unesco señala que el curso del Saraswati cambió tras movimientos geotectónicos en el siglo XIII y que la estructura dejó de servir como fuente de agua. Los sedimentos depositados después de las inundaciones contribuyeron a conservar durante siglos la arquitectura tallada. El visitante recorre ahora un monumento protegido cuya relación con el agua es histórica y simbólica, no un lugar para extraer agua ni acceder a un depósito activo.