Jesús de Tavarangue es un sitio arqueológico de la provincia paraguaya de Itapúa. Entre los vestigios de una antigua comunidad guaraní-jesuítica se alza una iglesia monumental que quedó inconclusa. Las ruinas forman parte del bien de la UNESCO «Misiones jesuíticas de la Santísima Trinidad de Paraná y Jesús de Tavarangue», inscrito en 1993. Esa inclusión conjunta importa: Jesús no fue una iglesia aislada, sino una comunidad dentro de una red de misiones establecidas en la cuenca del Río de la Plata.
La UNESCO describe ambos sitios paraguayos como parte de una serie de 30 misiones fundadas por la Compañía de Jesús durante los siglos XVII y XVIII en territorios que hoy corresponden a Paraguay, Argentina y Brasil. Siete estaban en Paraguay. Los complejos se organizaban como reducciones, asentamientos que reunían a poblaciones indígenas según un trazado urbano planificado. Sus restos documentan el encuentro entre instituciones cristianas, poder colonial y vida guaraní; no cuentan solamente una historia de arquitectura.