Sobre Reducción Jesuítica Guaraní de Jesús de Tavarangue
Un sueño inconcluso de las misiones jesuíticas
La misión de Jesús de Tavarangüé es una de las
reducciones guaraní-jesuíticas que sobreviven: los asentamientos que los misioneros jesuitas fundaron por Sudamérica en el siglo XVII. Se encuentra en el departamento de
Itapúa, en el sur de Paraguay, a unos
38 kilómetros de la ciudad de Encarnación.
Fundación
La misión fue fundada en
1685 por el padre jesuita Jerónimo Delfín. El asentamiento tuvo que trasladarse varias veces antes de llegar a su emplazamiento definitivo, donde la comunidad construyó una de las mayores iglesias misionales de su época.
Una iglesia detenida en el tiempo
La gran iglesia nunca se terminó: las obras se detuvieron de golpe cuando el rey
Carlos III de España expulsó a los jesuitas de su imperio en 1767. Lo que queda es insólito y llamativo: el diseño, atribuido al arquitecto español Antonio Forcada, presenta
arcos trilobulados que recuerdan la arquitectura musulmana entonces presente en España, una forma poco común entre las misiones. Las ruinas transmiten el modo de vida y de educación singular que encarnaban las reducciones.
Patrimonio Mundial
Redescubierta mucho después del abandono de las misiones, Jesús de Tavarangüé fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en
1993, junto con la cercana misión de La Santísima Trinidad del Paraná.
- Ubicación: departamento de Itapúa, sur de Paraguay (cerca de Encarnación)
- Fundada: 1685, por el jesuita Jerónimo Delfín
- Destacado: iglesia misional sin terminar con raros arcos trilobulados
- Estatus: Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1993 (con Trinidad)
- Visitas: ruinas arqueológicas abiertas; suele combinarse con la cercana Trinidad