León Viejo fue fundado en 1524 por Francisco Hernández de Córdoba a orillas del lago Xolotlán, frente al volcán Momotombo. Es uno de los asentamientos coloniales españoles más antiguos de América y conserva el trazado de una ciudad de la primera etapa de la conquista. Su historia incluye conflictos entre conquistadores, explotación de poblaciones indígenas y la formación de instituciones coloniales.
La actividad volcánica y los terremotos marcaron su corta existencia. El Momotombo causó daños en 1578 y el terremoto de 1610 llevó a los habitantes a trasladar León unos treinta kilómetros hacia el oeste. Ceniza y sedimentos cubrieron gradualmente la antigua ciudad, evitando grandes reconstrucciones y preservando su planta durante más de tres siglos.