Temple of Leah se levanta en las colinas de Busay, sobre la ciudad de Cebú, donde una carretera empinada asciende desde el núcleo urbano hacia crestas más frescas y vistas amplias. Columnas, escalinatas y esculturas de gran tamaño dan al recinto la apariencia de un santuario clásico, pero es un monumento moderno encargado de forma privada, no un templo romano antiguo ni un sitio arqueológico. La distinción ayuda a preparar la visita: su interés está en la historia familiar contemporánea, la arquitectura y el paisaje, no en una antigüedad que no pretende ser.
Desde sus terrazas se observa la metrópoli de Cebú y el estrecho hacia Mactán. La ciudad forma parte de la experiencia: edificios, carreteras y costa se extienden bajo el primer plano escultórico. La ubicación en Busay sitúa la atracción junto a otros puntos de las tierras altas, como Sirao Garden y el mirador Tops. Suele fotografiarse como destino independiente, pero su emplazamiento explica por qué muchos viajeros lo integran en una excursión más amplia por la montaña.