En la costa de Odisha, a 35 km al noreste de Puri, se alza el Templo del Sol de Konark (siglo XIII), una obra maestra de la arquitectura kalinga dedicada al dios solar Surya. Su diseño único —un carro de piedra tirado por siete caballos con 24 ruedas finamente talladas— lo convierte en uno de los monumentos más extraordinarios de la India y un Sitio del Patrimonio Mundial (1984). Además de su monumentalidad, Konark es un tratado pétreo de astronomía, iconografía y urbanismo ritual.
El complejo se atribuye al rey Narasimha Deva I de la dinastía Ganga Oriental (c. 1250 d. C.). Su emplazamiento frente al amanecer refuerza la devoción al Sol. Con el paso de los siglos, terremotos, invasiones y el clima costero dañaron partes esenciales del templo, pero los pabellones, relieves y el famoso Ratha (carro) conservan su poder simbólico.