Sobre Auto Club Speedway
Durante más de un cuarto de siglo, el amplio óvalo de Fontana ofreció al sur de California un gran escenario para las carreras de autos de serie y monoplazas. El circuito abrió como California Speedway en 1997 y más tarde adoptó el nombre Auto Club Speedway mediante un acuerdo de patrocinio. Su conocido trazado de dos millas se convirtió en una pista peraltada y rápida del calendario de NASCAR. Esa etapa terminó en febrero de 2023, cuando la serie celebró la última carrera de la Cup en la configuración de dos millas. Para quienes buscan visitar hoy un autódromo en actividad, la diferencia es esencial: el histórico óvalo ya no funciona como el circuito habitual que fue.
De un nuevo óvalo californiano a una sede de NASCAR
California Speedway se construyó para llevar grandes competencias de automovilismo al Inland Empire, al este de Los Ángeles. El óvalo en forma de D, de dos millas, abrió para las carreras en 1997, el mismo año de su primera prueba de NASCAR Cup Series. Su trazado de alta velocidad atrajo a autos de serie y categorías de monoplazas, y le dio al circuito un lugar propio en una región más conocida internacionalmente por la cuenca de Los Ángeles. Tras un cambio de patrocinio en 2008, el nombre California Speedway dio paso a Auto Club Speedway. Los dos nombres siguen apareciendo en mapas y artículos: comprobar la fecha de una referencia ayuda a distinguir el antiguo circuito de los recintos que hoy sí reciben carreras.
El recinto quedó estrechamente asociado con los fines de semana de NASCAR y también fue sede de competencias de IndyCar. Una retrospectiva de la propia NASCAR recuerda que el piloto californiano Jeff Gordon ganó la primera carrera de la Cup en 1997 y repasa las generaciones de pilotos que compitieron allí. La carrera final de 2023 en el óvalo de dos millas fue algo más que una fecha del calendario: cerró la etapa del trazado que los aficionados conocían desde los años noventa. Por eso el lugar mantiene importancia deportiva, aunque el antiguo óvalo ya no sea una atracción con reservas ni una sede activa de NASCAR.
Por qué cerró el circuito de dos millas
A comienzos de 2023, Auto Club Speedway y NASCAR informaron que el trazado de dos millas no volvería al calendario de la Cup en 2024 mientras se estudiaban planes de renovación. Los responsables del circuito hablaron de construir un óvalo corto de media milla en el mismo predio, pero NASCAR señaló entonces que el diseño y el calendario todavía no estaban definidos. Una propuesta no equivale a una instalación terminada. La última carrera en el trazado antiguo se celebró el 26 de febrero de 2023; el anuncio original no demuestra que el plan para el óvalo corto se haya concretado.
Los expedientes públicos muestran un panorama territorial más amplio y complejo. El plan Speedway Commerce Center II del condado de San Bernardino, de octubre de 2022, abarcaba unas 433 acres de un terreno de alrededor de 522 acres y describía posibles edificios para logística y comercio electrónico, usos complementarios y estacionamientos. Identificaba otras 90 acres que se conservarían por separado para una instalación de automovilismo propuesta. Sin embargo, un informe de la junta del condado fechado el 21 de abril de 2026 describió obras en curso para construir unos 6,6 millones de pies cuadrados de almacenes y espacios de comercio electrónico, además de unas 12 acres de locales comerciales, en el antiguo predio del autódromo. El documento más reciente describe un proyecto de reconversión; no afirma que la instalación de carreras propuesta haya abierto ni que el público pueda entrar.
Qué puede —y qué no puede— planificar un viajero
Con la información revisada el 3 de octubre de 2026, las fuentes de NASCAR documentan la última carrera del óvalo de dos millas en 2023 y los planes anteriores para reemplazarlo; los expedientes del condado describen la reconversión y tareas preliminares. Las fuentes oficiales consultadas no ofrecían un calendario actual de visitas públicas ni acceso ordinario sin reserva al antiguo autódromo. Por eso es más preciso tratar Auto Club Speedway como un lugar relevante para la historia del automovilismo y un predio en transformación, no como una atracción en funcionamiento. No intentes entrar a propiedades privadas o zonas de obras; consulta al operador del terreno y a las autoridades locales antes de viajar expresamente para verlo.
Eso no borra el lugar que ocupa en la historia de las carreras. La última competencia en el óvalo de dos millas es una referencia para los aficionados, y los registros de temporadas, pilotos y resultados siguen siendo útiles para quienes siguen NASCAR o IndyCar. Los alrededores de Fontana y el Inland Empire también continúan cambiando. Quien se interese por el automovilismo local puede buscar eventos anunciados hoy por circuitos activos del sur de California, confirmar fechas directamente con cada recinto y usar la historia de Auto Club como contexto para entender cómo evolucionan las grandes pistas.
Leer los planes sin exagerar su alcance
La forma más rigurosa de entender el predio es distinguir tres cosas: el antiguo óvalo de dos millas, el plan específico de reconversión de una parte de la propiedad y el área propuesta para automovilismo que ese mismo plan trata por separado. Los expedientes del condado y los comunicados de NASCAR son documentos fechados, no un calendario de actividades en tiempo real. Un acuerdo sobre carreteras o terrenos, una aprobación de planificación o una noticia sobre una pista propuesta no demuestran que haya abierto al público. Si finalmente se anuncia un nuevo recinto, su operador tendrá que publicar dirección, programa, normas de visita y venta de entradas antes de que los viajeros puedan planificar alrededor de él.
Por ahora, la historia útil es la de una transformación, no una invitación a comprar una entrada. El circuito de Fontana llevó al Inland Empire a los grandes calendarios de carreras desde 1997 hasta la última competencia en su óvalo de dos millas en 2023. Los documentos públicos del condado apuntan a una reconversión y reservan un área de planificación separada para un posible uso automovilístico, pero dejan sin resolver la futura experiencia para visitantes. Quien siga el tema debería consultar las novedades oficiales del condado y NASCAR, verificar el acceso antes de conducir hasta el predio y considerar las fotos antiguas y páginas archivadas como registros de una pista que ya entró en otra etapa.