Sobre Baphuon
Un templo-montaña en el corazón de Angkor Thom
Baphuon se alza al noroeste del Bayon, dentro de Angkor Thom, la antigua capital jemer amurallada de la provincia camboyana de Siem Reap. Angkor Enterprise y la Autoridad Nacional APSARA lo describen como un templo-montaña de tres niveles construido a mediados del siglo XI bajo el rey Udayadityavarman II. Fue un templo estatal dedicado a Shiva. Su escala y ubicación, junto al recinto meridional del palacio real, lo convierten en uno de los monumentos que definen la antigua capital.
La base mide aproximadamente 120 metros de este a oeste y 100 de norte a sur. Sin la torre superior original, el edificio alcanza unos 34 metros; la ficha oficial calcula que con aquella habría llegado a unos 50. Baphuon no era un santuario aislado, sino parte de un paisaje real más amplio formado por recintos, caminos y otros edificios monumentales.
Zhou Daguan, enviado de la China Yuan, dejó constancia de su impresión durante la estancia en Angkor entre 1296 y 1297. El resumen oficial cita su descripción de una “Torre de Bronce” imponente. Es un testimonio histórico valioso sobre la fama del templo, no un levantamiento técnico; la comparación no significa que el edificio estuviera literalmente construido en bronce.
De santuario de Shiva a un Buda reclinado
La historia religiosa de Baphuon cambió junto con el paisaje político y espiritual jemer. A finales del siglo XV el templo se convirtió al budismo. En la cara occidental del segundo nivel se construyó un Buda reclinado colosal; APSARA le atribuye unos nueve metros de altura y setenta de longitud. Para formar la imagen se reutilizaron piedras de sectores derrumbados, y la antigua torre superior ya no existe.
La ingeniería del edificio ayuda a entender tanto su grandeza como su vulnerabilidad. Baphuon se levantó sobre una base de arena compactada que resultó inestable bajo el peso del templo. APSARA señala que partes importantes quizá ya se habían derrumbado cuando se añadió el Buda. La amplia base, los niveles empinados y los relieves conservados permiten leerlo como una montaña monumental; los elementos desaparecidos recuerdan que el aspecto actual es fruto de una larga historia de daños y reparaciones.
El monumento también destaca por sus superficies talladas y su vocabulario arquitectónico. Angkor Enterprise lo presenta como referente del estilo Baphuon; APSARA resalta la abundante decoración y los relieves. Más que considerar cada talla como una imagen aislada, conviene observar cómo se combinan esculturas, escaleras, terrazas y el volumen central ascendente. Algunas partes originales se perdieron, y la apariencia presente refleja tanto decisiones de conservación como el diseño medieval.
Una restauración hecha piedra por piedra
En el siglo XX gran parte de Baphuon se había derrumbado. En 1960 comenzó una restauración de gran escala mediante anastilosis: desmontar sectores, reforzar sus cimientos y volver a colocar las piedras originales en las posiciones documentadas. APSARA informa que se etiquetaron alrededor de 300.000 bloques y se distribuyeron en unas diez hectáreas. La numeración era esencial porque el proyecto dependía de saber dónde correspondía cada piedra.
Los trabajos se interrumpieron al comenzar la guerra civil en 1970. Los registros y planos que identificaban la ubicación prevista de las piedras se perdieron durante el periodo de los Jemeres Rojos; el equipo no podía reanudar la obra simplemente siguiendo un juego completo de dibujos. El recinto inconcluso y los bloques dispersos quedaron ligados a una historia moderna dolorosa, en la que el conocimiento, la conservación y la vida de los trabajadores camboyanos fueron alterados por el conflicto.
Una segunda campaña empezó en 1995 bajo la dirección del arquitecto francés Pascal Royère y la Escuela Francesa de Extremo Oriente, junto con colaboradores camboyanos. El proyecto de 16 años concluyó en 2011 y la inauguración tuvo lugar el 3 de julio. La EFEO destaca que la restauración respetó tanto el carácter hindú original del templo como la imagen budista posterior realizada con sus piedras. El resultado no es un regreso intacto al pasado, sino una reconstrucción documentada que permite comprender de nuevo el edificio.
Visitar Baphuon: horario, entradas y seguridad
APSARA publica un horario de 7:30 a 17:30 y calcula que la visita toma alrededor de una hora. Por seguridad, advierte que los menores de 12 años y las personas embarazadas no pueden subir a la parte superior de la pirámide. Las escaleras centrales son empinadas: respeta las barreras y las indicaciones del personal y no intentes superar el recorrido autorizado. El acceso puede cambiar por obras de conservación u otras restricciones.
Baphuon forma parte del sistema de entradas del Parque Arqueológico de Angkor; no es una atracción independiente con billete propio. El 7 de octubre de 2026, Angkor Enterprise publicaba el pase de un día a 37 dólares estadounidenses y el de tres días a 62 dólares, válido este último durante siete días. El portal oficial indica que solo son válidas las entradas adquiridas a través de Angkor Enterprise; la taquilla está en Road 60, a unos cuatro kilómetros del centro de Siem Reap. Verifica de nuevo precios, vigencia y condiciones antes de comprar.
Reserva tiempo para caminar desde los monumentos cercanos y observar los niveles de Baphuon desde los senderos que lo rodean. Usa calzado con buen agarre, lleva agua y protégete del sol: la piedra es irregular y la subida está expuesta. No toques los relieves ni subas a estructuras cerradas. Baphuon recompensa una visita pausada: su aspecto actual cuenta a la vez la historia de un santuario real del siglo XI y la del esfuerzo moderno que permitió conservarlo.