Sobre Cennet y Cehennem
Un paisaje formado por hundimientos
Cerca de Narlıkuyu, en la costa mediterránea de Turquía, dos espectaculares simas se abren en el paisaje de caliza sobre el mar. Sus nombres en turco, Cennet y Cehennem, significan Cielo e Infierno. El Ministerio de Cultura explica que el agua subterránea disolvió la roca caliza durante mucho tiempo; cuando el agua se evacuó, el techo debilitado colapsó. Así se formaron dos depresiones naturales de gran tamaño, cuyos accesos distintos han alimentado tanto la curiosidad geológica como las historias mitológicas.
La ficha oficial del museo sitúa el conjunto a unos 25 kilómetros del centro de Silifke, dos kilómetros al noroeste del antiguo puerto de Narlıkuyu y cinco kilómetros al oeste de Korykos, hoy Kızkalesi. Las simas pueden formar parte de una ruta por el patrimonio costero de Mersin, pero conviene confirmar las indicaciones y el transporte local; no des por hecho que exista una conexión pública cómoda.
Cennet ofrece la experiencia más accesible. El Ministerio describe una abertura de unos 250 por 110 metros y cerca de 70 metros de profundidad. Una escalera de alrededor de 450 peldaños baja hacia el fondo y la entrada de una gran cueva. La cifra no es solo una curiosidad: la subida puede resultar exigente y la visita debe organizarse según la movilidad del grupo, el calor y el tiempo necesario para regresar con seguridad.
Una iglesia rupestre y un templo en el borde
A la entrada de la cueva de Cennet se encuentra la construcción conocida como Iglesia de la Virgen María. El Ministerio de Cultura la fecha en el siglo V d. C. y la describe como un edificio rectangular de piedra tallada, orientado de este a oeste. Una inscripción atribuye su construcción a un hombre devoto llamado Paulus, en honor a María. La entrada, el ábside y las habitaciones laterales muestran cómo un espacio sagrado se integró en la cueva, en vez de ocupar una plaza urbana convencional.
La misma ficha oficial señala restos de pinturas murales que representan a Jesús y los apóstoles. No es una reconstrucción moderna, sino un elemento arqueológico y religioso dentro de la sima; debe observarse sin tocarlo ni cruzar barreras. La cueva continúa mucho más allá de la pequeña iglesia, y permite apreciar cómo la geología natural y los usos humanos posteriores se superponen en un mismo lugar.
En el extremo sur de Cennet se encuentra un templo dedicado a Zeus. Según el Ministerio, su primera fase corresponde al periodo helenístico y posteriormente el santuario se convirtió en iglesia durante la época cristiana. La entidad también informa de nombres de unos 130 sacerdotes de los periodos helenístico y romano inscritos en bloques que ya no están en su posición original. Estas capas convierten la sima en algo más que un espectáculo geológico: fue escenario de cambios religiosos.
Por qué una se llama Cielo y la otra Infierno
Las dos formaciones difieren en dimensiones y en la forma de visitarlas. Cehennem está unos 75 metros al norte de Cennet. Su abertura mide aproximadamente 75 por 50 metros y el Ministerio calcula que tiene unos 128 metros de profundidad. El borde cóncavo impide descender por un acceso ordinario para visitantes. El contraste se percibe enseguida: una sima permite bajar por una larga escalera hacia una cueva y restos históricos; la otra se contempla desde arriba.
El nombre Cehennem está relacionado con un mito griego recogido en la descripción oficial. Zeus venció a Tifón, un monstruo de cien cabezas que lanzaba fuego, y lo retuvo un tiempo en el abismo antes de encerrarlo bajo el monte Etna. Es una explicación mitológica, no el origen geológico de la sima. Distinguir ambos relatos permite disfrutar la leyenda sin confundirla con una explicación científica.
Observa desde los miradores habilitados y nunca intentes escalar el borde ni bajar por lugares no autorizados. La caída es considerable y el terreno puede ser inestable. La escalera de Cennet también requiere prudencia: usa calzado con buen agarre, descansa durante el ascenso y no bajes hasta el fondo si el calor o tu estado físico pueden hacer inseguro el regreso.
Entradas, horarios y visita por la costa
La lista de tarifas del Ministerio turco indica que se acepta la tarjeta MüzeKart y publica actualmente una tarifa de 12 euros para adultos extranjeros. Los precios y las reglas de la tarjeta pueden cambiar; la página de venta electrónica indica que la entrada o tarjeta se adquiere en taquilla. Antes de viajar, consulta la tarifa ministerial vigente y no te guíes por blogs antiguos o itinerarios copiados.
El horario cambia según la estación. Un aviso ministerial señala que la ampliación de horario turístico para estos sitios estuvo vigente del 1 de mayo al 1 de octubre de 2026; ese periodo ya habrá pasado para una visita a finales de octubre. La ficha oficial de entradas no confirma el horario de cada día, así que consulta al Museo de Silifke para conocer el horario actual. No des por hecho que siga aplicándose el horario de verano de años anteriores.
Reserva tiempo para recorrer las dos simas, la iglesia y el templo de Zeus. Combina la visita con Narlıkuyu o Kızkalesi solo después de calcular el desplazamiento. Lleva agua y protección solar, y valora si los 450 escalones son adecuados para todas las personas del grupo. El lugar se disfruta más al leer geología, historia religiosa y mito como capas distintas de un mismo paisaje: todas interesantes, ninguna sustituye a las demás.