Cerca de Narlıkuyu, en la costa mediterránea de Turquía, dos espectaculares simas se abren en el paisaje de caliza sobre el mar. Sus nombres en turco, Cennet y Cehennem, significan Cielo e Infierno. El Ministerio de Cultura explica que el agua subterránea disolvió la roca caliza durante mucho tiempo; cuando el agua se evacuó, el techo debilitado colapsó. Así se formaron dos depresiones naturales de gran tamaño, cuyos accesos distintos han alimentado tanto la curiosidad geológica como las historias mitológicas.
La ficha oficial del museo sitúa el conjunto a unos 25 kilómetros del centro de Silifke, dos kilómetros al noroeste del antiguo puerto de Narlıkuyu y cinco kilómetros al oeste de Korykos, hoy Kızkalesi. Las simas pueden formar parte de una ruta por el patrimonio costero de Mersin, pero conviene confirmar las indicaciones y el transporte local; no des por hecho que exista una conexión pública cómoda.