Nuestro Mundo en Imágenes

Centro de visitantes Cella Septichora

Visita Cella Septichora en Pécs y descubre las tumbas de Sopianae, los murales cristianos y la conservación de la necrópolis romana.

Coordenadas: 46.0777617, 18.2244115 Actualizado: 2026-10-05 Google Street View

Sobre Centro de visitantes Cella Septichora

Bajo la Pécs actual se conserva la necrópolis de la romana Sopianae

En el centro de Pécs, un centro de visitantes conduce bajo las calles actuales hasta los restos del cementerio de Sopianae, ciudad provincial romana de Panonia. Sus monumentos principales datan sobre todo del siglo IV, cuando las comunidades cristianas construyeron cámaras funerarias y edificios conmemorativos en el cementerio septentrional de la ciudad. No se trata de una única iglesia subterránea ni de un conjunto de catacumbas: es un grupo de tumbas, capillas y mausoleos distintos, algunos distribuidos en dos niveles. Su organización permite estudiar cómo entierro y memoria podían ocupar un mismo edificio, con una cámara abajo y un espacio conmemorativo encima.

El centro presenta seis cámaras funerarias de dos plantas, identificadas con los números romanos I, II, III, IV, XIX y XX, además de dos edificios mayores de una sola sala: Cella Septichora y la tumba V. Son parte de un paisaje arqueológico mucho más amplio. El bien inscrito por la UNESCO reúne 16 monumentos, mientras que en el entorno se conocen más de 500 sepulturas de menor tamaño. Otros lugares, como el Mausoleo Paleocristiano, son componentes separados del patrimonio de Pécs; por eso, la entrada o visita a un punto no debe confundirse con el acceso a todos los yacimientos arqueológicos de la ciudad.

Qué revela —y qué no— el nombre Cella Septichora

El edificio singular que da nombre al centro de visitantes se distingue por una planta con siete ábsides. Los arqueólogos lo localizaron por primera vez en 1927; Gyula Gosztonyi lo documentó y excavó parcialmente entre 1938 y 1940, y una investigación arqueológica más completa tuvo lugar en 2005 y 2006. Su escala y su trazado poco común lo diferencian de las cámaras funerarias más pequeñas de los alrededores. Sin embargo, el nombre no demuestra que funcionara como tumba. La obra quedó inconclusa en época romana y las excavaciones no hallaron sepulturas en su interior.

Por ello, su uso original sigue siendo incierto. Tal vez se proyectó, al menos en parte, como edificio funerario, aunque su amplio espacio interior también habría permitido reuniones o ceremonias religiosas. La interpretación arqueológica toma en cuenta los muros sin acabar, la falta de un piso terminado y otras señales constructivas para situar la interrupción de las obras a finales del siglo IV o comienzos del V, cerca del periodo en que la autoridad romana se retiró de la provincia de Valeria. Distinguir entre lo que se conserva y lo que los investigadores deducen hace más interesante el edificio: Cella Septichora mantiene abierta una pregunta sobre el mundo romano tardío en vez de ofrecer una historia cerrada.

Cámaras pintadas y un patrimonio cristiano estratificado

El cementerio en su conjunto destaca por su arquitectura y su arte. La UNESCO describe cámaras funerarias subterráneas con capillas conmemorativas en la superficie, decoradas con murales de gran calidad sobre temas cristianos. En algunos monumentos, los dos niveles cumplían funciones relacionadas, pero distintas: la cripta acogía los entierros y el espacio superior servía para recordar a los difuntos y celebrar ceremonias. Esta configuración da importancia al sitio más allá de Pécs, pues documenta una forma de arquitectura funeraria tardorromana y la presencia de comunidades cristianas sólidas en la provincia.

Las pinturas y estructuras funerarias conservan fragmentos de creencias y cultura visual. La descripción municipal menciona escenas bíblicas y símbolos paleocristianos en algunas cámaras; la UNESCO destaca la calidad de los murales y la variedad arquitectónica. Estos testimonios no ofrecen una imagen completa de todos los habitantes ni de cada práctica religiosa: son los restos conservados de un cementerio cuyos monumentos más notables fueron encargados por familias y comunidades capaces de invertir en memoriales duraderos. Las excavaciones y los estudios han continuado durante generaciones, y la UNESCO señala que nuevos hallazgos podrían modificar los límites o la comprensión del bien.

Visita, accesibilidad y conservación en el centro histórico

Según el horario oficial publicado actualmente, el Centro de Visitantes de Cella Septichora abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00 entre el 1 de abril y el 3 de noviembre, y de 10:00 a 17:00 entre el 4 de noviembre y el 31 de marzo. La taquilla cierra media hora antes y el centro permanece cerrado el 1 de noviembre. El horario cambia por temporada, así que conviene consultar los avisos del operador antes de viajar, especialmente en festivos o durante labores de mantenimiento. Las entradas para los espacios patrimoniales se venden en el centro, en la plaza Szent István; el operador ofrece visitas individuales y guiadas, además de paquetes que incluyen determinados sitios.

La accesibilidad es parcial, no universal. El operador indica que la entrada y algunos espacios expositivos son accesibles, y que hay ascensores o una plataforma salvaescaleras para desplazarse entre niveles. Sin embargo, dentro del centro existen desniveles importantes; se recomienda que quienes usan silla de ruedas acudan con acompañante y se comuniquen con el personal con anticipación para planear el recorrido. La entidad enumera monumentos accesibles y un baño adaptado cerca de la entrada. Su información vigente proporciona el teléfono +36 30 701 3771 y el correo info@pecsorokseg.hu. Contactar antes resulta útil para saber qué cámaras están abiertas y cuál es el itinerario más cómodo.

Reserva tiempo para entender la disposición del lugar, en vez de recorrer las salas apresuradamente. Empieza por distinguir entre cámara funeraria, capilla conmemorativa y el edificio inacabado de siete ábsides; después observa cómo la presentación contemporánea protege restos situados bajo una ciudad activa. Los cristales, barreras y recorridos controlados forman parte de la conservación, no son obstáculos que deban ignorarse. Cella Septichora resulta fascinante porque enlaza la historia urbana romana, el arte paleocristiano y el cuidado arqueológico actual sin fingir que todos los enigmas están resueltos. La visita invita a mirar bajo las capas de Pécs y a comprender que el antiguo cementerio permanece dentro de la ciudad moderna, no separado de ella.