En el centro de Pécs, un centro de visitantes conduce bajo las calles actuales hasta los restos del cementerio de Sopianae, ciudad provincial romana de Panonia. Sus monumentos principales datan sobre todo del siglo IV, cuando las comunidades cristianas construyeron cámaras funerarias y edificios conmemorativos en el cementerio septentrional de la ciudad. No se trata de una única iglesia subterránea ni de un conjunto de catacumbas: es un grupo de tumbas, capillas y mausoleos distintos, algunos distribuidos en dos niveles. Su organización permite estudiar cómo entierro y memoria podían ocupar un mismo edificio, con una cámara abajo y un espacio conmemorativo encima.
El centro presenta seis cámaras funerarias de dos plantas, identificadas con los números romanos I, II, III, IV, XIX y XX, además de dos edificios mayores de una sola sala: Cella Septichora y la tumba V. Son parte de un paisaje arqueológico mucho más amplio. El bien inscrito por la UNESCO reúne 16 monumentos, mientras que en el entorno se conocen más de 500 sepulturas de menor tamaño. Otros lugares, como el Mausoleo Paleocristiano, son componentes separados del patrimonio de Pécs; por eso, la entrada o visita a un punto no debe confundirse con el acceso a todos los yacimientos arqueológicos de la ciudad.