Sobre Isla del Caño
La Reserva Biológica Isla del Caño protege una pequeña isla y una extensa área marina frente a la península de Osa, en el Pacífico de Costa Rica. Se encuentra aproximadamente a 16 kilómetros de la costa y comprende 320 hectáreas terrestres y unas 5.800 marinas. Sus aguas contienen cinco plataformas coralinas y sirven como zona importante para delfines y ballenas jorobadas de ambos hemisferios.
La riqueza submarina atrae a buceadores y practicantes de snorkel, que pueden observar peces de arrecife, rayas, tortugas y, según la temporada y la suerte, grandes especies pelágicas. La visibilidad y las corrientes cambian con el tiempo. Es una reserva biológica con capacidad controlada, no una playa de libre acceso: tocar coral, perseguir fauna, pescar o extraer organismos está prohibido.
La isla conserva además evidencias de presencia humana precolombina, entre ellas restos asociados a esferas de piedra. Ese patrimonio arqueológico no autoriza a explorar zonas cerradas ni mover objetos. La normativa vigente determina qué áreas marinas y terrestres pueden utilizarse; las indicaciones del guardaparque y del guía prevalecen sobre programas comerciales o descripciones antiguas.
La visita se permite de 08:00 a 15:00 únicamente con reserva y pago previos, identificación y un guía local registrado. Solo se llega por barco desde Bahía Drake, Uvita o Sierpe y no hay agua potable, por lo que se debe llevar bebida en envase reutilizable. La página oficial mantiene restricciones específicas sobre desembarco y senderos; hay que confirmarlas directamente con SINAC antes de reservar, pues pueden cambiar.