Sobre Las dos Torres de Bolonia
Dos torres medievales en el corazón de Bolonia
En la plaza de Porta Ravegnana, dos torres de ladrillo dominan las calles del centro de Bolonia: la Torre degli Asinelli y la más baja y visiblemente inclinada Torre Garisenda. Juntas se conocen como las Due Torri, o Dos Torres. No son solo una parada para hacerse una fotografía. Sus siluetas diferentes conservan una parte de la historia medieval de la ciudad, mientras que su estado actual ha convertido la conservación en parte del relato que encuentra hoy quien llega hasta allí.
El registro municipal de patrimonio cultural señala que Bolonia tuvo alrededor de cien torres medievales; se conservan veinticuatro. Las familias las levantaban con fines defensivos y también como una demostración visible de posición y riqueza. Las torres Asinelli y Garisenda se convirtieron en hitos especialmente reconocibles, pero conviene entenderlas como vestigios de un tejido urbano mucho más denso, no como dos curiosidades aisladas.
La Torre Asinelli se construyó entre 1109 y 1119 y pasó después de la familia homónima a manos del municipio, que aumentó su altura. Hoy mide 97,2 metros y tiene 498 escalones hasta la cima. Esos datos describen el edificio, no garantizan que se pueda entrar: el aviso de la oficina turística municipal indica que la torre continúa cerrada al público mientras avanzan las obras del entorno.
Lo que las torres cuentan sobre la ciudad
La Garisenda se levantó aproximadamente en la misma época por miembros de la familia Garisendi. Según el registro municipal, originalmente rondaba los 60 metros, pero el terreno cedió durante la construcción y la torre comenzó a inclinarse. En 1355 fue rebajada hasta los 47 metros por temor a problemas de estabilidad. Su perfil inclinado es hoy inseparable del horizonte boloñés.
La inclinación también dejó huella en la literatura. Dante menciona la Garisenda en el Infierno y compara su aspecto bajo una nube en movimiento con el gigante Anteo inclinándose sobre él. La referencia conecta una vista muy concreta de Bolonia con una de las obras más conocidas de la literatura italiana. Es un vínculo documentado, a diferencia de las leyendas románticas que suelen atribuirse a edificios antiguos.
Conviene mirar el conjunto desde varios ángulos y no solo de frente. La Asinelli destaca por su altura; la silueta baja y oblicua de la Garisenda hace perceptible su inclinación incluso desde la calle. También forma parte de la experiencia el entorno: las torres están en un centro histórico activo, donde la mampostería medieval, los comercios de épocas posteriores y la vida urbana actual comparten calles estrechas.
Por qué la conservación condiciona la visita
Bolonia lleva décadas vigilando ambas torres con apoyo de especialistas universitarios y comités técnicos. El municipio explica que las mediciones de la inclinación de la Garisenda hacia el este-sureste se apoyan en observaciones científicas iniciadas a principios del siglo XX. Las investigaciones también detectaron deterioro en partes de la base, incluidos los revestimientos de selenita y el relleno interior de la estructura.
En noviembre de 2023, el comité técnico suspendió los trabajos que estaban en marcha después de que movimientos anómalos en la esquina suroeste revelaran un peligro grave. La ciudad delimitó entonces el área e instaló una barrera de protección. La descripción posterior del proyecto plantea una intervención por etapas: sujeción temporal mediante estructuras diseñadas para ese fin, seguimiento estrecho, pruebas de inyección en la base y consolidación adicional solo después de evaluar los resultados.
No se trata de una reparación sencilla con una fecha de finalización ya confirmada. La explicación municipal de mayo de 2025 detalla la secuencia técnica y el monitoreo continuo; la página Art Bonus del Ayuntamiento, actualizada en agosto de 2026, todavía presenta la seguridad y restauración de la Garisenda junto con el mantenimiento de la Asinelli. Las intervenciones concretas pueden cambiar a medida que los expertos estudien la estructura, por lo que las antiguas afirmaciones sobre un coste cerrado o un plazo de diez años no deben tomarse como garantías vigentes.
Las restricciones no afectan únicamente a la subida a la Asinelli. Bologna Welcome informa que permanece cerrada al público hasta nuevo aviso y que la plaza de Porta Ravegnana y el área alrededor de la Garisenda están valladas hasta que concluyan los trabajos de restauración. Esto modifica la aproximación al monumento y puede afectar los recorridos peatonales cercanos. Sigue las señales municipales y las barreras; no intentes llegar a un mirador conocido solo porque aparezca en una guía antigua.
Cómo planificar una visita responsable
Según la información oficial consultada para esta guía, ninguna de las dos torres se ofrece actualmente como atracción regular con horario de visita y condiciones ordinarias de entrada. No compres entradas a revendedores no oficiales ni des por válido un artículo antiguo que describa la subida de 498 escalones. Antes de viajar, consulta el aviso vigente de Bologna Welcome y las actualizaciones de obras del Ayuntamiento; el acceso puede cambiar conforme avance el proyecto.
Si las torres siguen cerradas, aún puedes comprender su lugar en la ciudad explorando el centro histórico por los recorridos que permanezcan abiertos. Revisa la información turística oficial de Bolonia para conocer alternativas y avisos de transporte, y calcula tiempo adicional si las vallas desvían el tránsito peatonal. Ninguna fotografía justifica entrar en una zona de obras restringida ni obstaculizar a residentes y trabajadores.
Las Due Torri invitan a observar con calma: una cuenta su historia a través de la altura y los escalones; la otra, mediante una inclinación que despierta interés desde hace siglos. Su fama no se debe solo a la ingeniería medieval, sino también a la forma en que Bolonia recuerda, narra y protege su patrimonio construido. Por ahora, la visita más informada es la que incorpora la restauración al presente del monumento y verifica el acceso antes de salir.