Sobre Puente de Forth
Forth Bridge, icono ferroviario de la ingeniería escocesa
El Forth Bridge es un puente ferroviario en voladizo que cruza el estuario del Forth, en el este de Escocia, unos 14 kilómetros al oeste del centro de Edimburgo. Considerado un símbolo del país, fue elegido en 2016 como la mayor maravilla construida por el ser humano en Escocia y está inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Los ingenieros ingleses sir John Fowler y sir Benjamin Baker diseñaron la estructura. A veces se la denomina Forth Rail Bridge para distinguirla del vecino puente de carretera, aunque ese nombre nunca ha sido oficial.
Construcción y apertura
Las obras comenzaron en 1882. El 4 de marzo de 1890, el príncipe de Gales —entonces duque de Rothesay y futuro rey Eduardo VII— inauguró oficialmente el puente.
La línea ferroviaria entre Edimburgo y Aberdeen atraviesa el estuario sobre el puente entre South Queensferry y North Queensferry. La longitud total, incluidos los viaductos de acceso, es de 2.467 metros.
Un récord de luces en voladizo
Cuando abrió al tráfico, sus grandes luces en voladizo eran las más largas del mundo. Mantuvieron el récord hasta la culminación del puente de Quebec, en Canadá, en 1919. Cada luz principal alcanza 521 metros y el conjunto sigue siendo una de las obras de su tipo más extensas del planeta.
Propiedad ferroviaria
El Forth Bridge y la infraestructura ferroviaria asociada pertenecen a Network Rail. Más de un siglo después de su inauguración, continúa transportando trenes de pasajeros y mercancías.