Nuestro Mundo en Imágenes

Reserva de la Biósfera Santuario Mariposa Monarca

La Reserva de la Mariposa Monarca protege los bosques mexicanos donde culmina una extraordinaria migración desde Canadá y Estados Unidos.

Coordenadas: 19.5637943, -100.2968927 Actualizado: 2026-09-16 Google Street View

Sobre Reserva de la Biósfera Santuario Mariposa Monarca

Reserva de la Mariposa Monarca: el bosque donde culmina una migración continental

Cada otoño, mariposas monarca de la población oriental recorren miles de kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hasta las montañas del centro de México. La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca protege bosques de Michoacán y el Estado de México donde enormes colonias pasan el invierno. El fenómeno depende de varias generaciones: ninguna mariposa completa por sí sola todo el ciclo anual de ida y regreso.

A más de 3.000 metros de altitud, los bosques de oyamel crean un microclima decisivo. Su cobertura modera frío, viento, humedad y lluvia, permitiendo que las monarcas conserven las reservas de grasa necesarias para volver al norte. En días frescos se agrupan casi inmóviles en troncos y ramas; con el sol y una temperatura favorable, pueden alzar vuelo para hidratarse.

México decretó la reserva actual en 2000 y UNESCO inscribió sus zonas núcleo como Patrimonio Mundial natural en 2008. El área protegida es mayor que el bien inscrito y combina zonas núcleo y de amortiguamiento. Comunidades y ejidos participan en el turismo y la vigilancia forestal, mientras la tala, la degradación del hábitat y los extremos climáticos continúan representando riesgos.

La observación se realiza en santuarios autorizados, entre ellos El Rosario, Sierra Chincua, Senguio, El Capulín/Macheros y La Mesa, según la temporada y las condiciones. La CONANP sitúa el periodo habitual entre noviembre y marzo. La presencia y ubicación de las colonias varían: viajar en esas fechas no garantiza un número determinado de mariposas ni actividad de vuelo.

El reglamento oficial señala visitas de 9:00 a 17:00, con boleto y guía local. Los senderos tienen pendientes, tierra suelta y gran altitud; se necesita calzado firme, abrigo por capas y agua. No se permiten mascotas, humo, fogatas, alimentos en el sendero ni tocar o llevarse mariposas. Hablar bajo, permanecer en la ruta y obedecer al guía protege tanto a las colonias como a las comunidades anfitrionas.