Cada otoño, mariposas monarca de la población oriental recorren miles de kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hasta las montañas del centro de México. La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca protege bosques de Michoacán y el Estado de México donde enormes colonias pasan el invierno. El fenómeno depende de varias generaciones: ninguna mariposa completa por sí sola todo el ciclo anual de ida y regreso.
A más de 3.000 metros de altitud, los bosques de oyamel crean un microclima decisivo. Su cobertura modera frío, viento, humedad y lluvia, permitiendo que las monarcas conserven las reservas de grasa necesarias para volver al norte. En días frescos se agrupan casi inmóviles en troncos y ramas; con el sol y una temperatura favorable, pueden alzar vuelo para hidratarse.