Sobre Sassi di Matera
Una ciudad modelada en el paisaje calizo
Los Sassi de Matera no son un único monumento, sino dos barrios históricos —Sasso Caveoso y Sasso Barisano— dentro de un paisaje que también incluye la cresta de la Civita y el Parque de las Iglesias Rupestres. En Basilicata, al sur de Italia, la ciudad se desarrolló junto a una garganta y una meseta de roca caliza. La UNESCO destaca este conjunto troglodita excepcional, donde viviendas, iglesias, monasterios y espacios de trabajo se adaptaron al terreno en vez de imponerle una cuadrícula urbana ajena.
La presencia humana en la zona se remonta al Paleolítico, mientras que el asentamiento se intensificó desde el siglo VIII, cuando la ciudad comenzó a crecer más allá de antiguas defensas. Las primeras casas de los Sassi eran cuevas naturales cerradas con muros levantados con bloques extraídos durante la excavación. Con el tiempo, la roca se convirtió en viviendas, cisternas, lugares de culto y patios compartidos. La UNESCO registra más de mil viviendas en la propiedad amplia, pero no existe un único modelo de casa cueva: los edificios reflejan diversas épocas y formas de ocupación.
Los dos Sassi se enfrentan a través de la garganta de la Gravina, con la Civita entre ambos. En el siglo XIII se construyó allí una catedral románica, que domina los barrios desde lo alto. Al otro lado del barranco, la meseta de la Murgia conserva iglesias rupestres, caminos, pozos y granjas fortificadas. La propiedad UNESCO abarca este paisaje cultural conectado, no solo las fachadas fotogénicas de las postales. Mirarlo desde ambas orillas ayuda a entender cómo el relieve condicionó los desplazamientos, el asentamiento y la relación entre las viviendas y el campo circundante.
Viviendas, espacios compartidos y gestión del agua
Muchas casas cueva combinan una estancia excavada con una fachada de mampostería, creando un umbral entre la roca y la calle. La forma de los interiores variaba según las necesidades domésticas y las modificaciones posteriores; ninguna casa representa por sí sola todas las viviendas de los Sassi. Algunas se relacionaban con patios comunes, mientras que otras se adaptaron como talleres o almacenes. Casa Noha, una vivienda privada restaurada en Sasso Caveoso, permite conocer un interior interpretado con cuidado y ofrece una introducción multimedia a la historia local. Es un ejemplo, no una réplica de cada hogar.
La gestión del agua era esencial en un territorio donde almacenarla y acceder a ella no podían darse por sentados. Los habitantes recogían agua de lluvia y utilizaban cisternas excavadas en la roca, canales y depósitos colectivos. La UNESCO vincula la larga ocupación del lugar con su adaptación al terreno y al ecosistema. El Palombaro subterráneo y otras cisternas hacen visible esa ingeniería, aunque el acceso a cada espacio depende de su estado actual. Los Sassi se entienden mejor no solo como “cuevas”, sino como un sistema urbano que articulaba viviendas, cubiertas, patios e infraestructura hidráulica.
La Raccolta delle Acque, en Sasso Caveoso, interpreta parte de ese sistema. La ficha museística describe canales y una gran cisterna excavada, pero actualmente también la marca como temporalmente cerrada. No planifiques una visita basándote en el horario que aparece junto a ese aviso: confirma primero su reapertura. La contradicción muestra que la ingeniería del agua es central en la historia de Matera, aunque algunos espacios sean frágiles, estén en mantenimiento o se gestionen por separado de las calles públicas.
Iglesias rupestres y el giro del siglo XX
El Parque de las Iglesias Rupestres amplía la visita más allá de los Sassi. Iglesias y ermitas fueron excavadas en la roca de la Murgia, y la propiedad UNESCO incluye espacios religiosos de distintas fases e influencias artísticas. Algunas conservan pinturas, pero cada lugar administra su propio acceso y horario. Que una iglesia aparezca en un mapa no significa que esté abierta siempre que se pueda recorrer el paisaje. Comprueba el aviso vigente del operador antes de organizar una ruta alrededor de un interior concreto.
La historia de Matera también incluye dificultades. A mediados del siglo XX, el hacinamiento y las malas condiciones sanitarias en algunos sectores de los Sassi motivaron preocupación pública y el traslado de residentes durante la década de 1950. La UNESCO describe esa reubicación como una interrupción de la historia habitada del lugar. Desde los años ochenta, la restauración y el retorno de habitantes ayudaron a recuperar usos tradicionales y reparar los barrios históricos. Por eso, la historia no se reduce a cuevas pintorescas: también trata de vivienda, salud pública, conservación y del derecho a vivir en un paisaje patrimonial.
La inscripción de la UNESCO en 1993 reconoció los Sassi y el Parque de las Iglesias Rupestres como un paisaje cultural de valor excepcional. Ese reconocimiento aporta visibilidad y responsabilidades. La UNESCO advierte que el turismo y el desarrollo sin control pueden afectar el entorno y la experiencia de los barrios históricos. Una visita respetuosa considera a los residentes, evita entrar en umbrales privados, sigue las señales y entiende las calles estrechas como parte de una ciudad viva, no como un decorado. La conservación, el turismo y la vida cotidiana siguen conviviendo en Matera.
Visitar Matera: horarios, entradas y decisiones prácticas
Los Sassi son un gran distrito urbano, no una atracción cerrada con una única entrada o un horario general. Museos, casas cueva, iglesias y espacios subterráneos gestionan por separado horarios y tarifas. Casa Noha, administrada por el FAI, indica actualmente apertura todos los días salvo el miércoles. Entre noviembre y marzo, publica horario de 10:00 a 17:00; la entrada general cuesta 7 euros, con tarifas reducidas y gratuidad para categorías indicadas. Consulta la página oficial y reserva si corresponde, porque precios y horarios pueden cambiar.
Casa Noha se encuentra en Sasso Caveoso, a pocos minutos a pie de la catedral, y presenta la historia de Matera mediante salas restauradas y una proyección que se repite cada 40 minutos. Su ficha oficial también ofrece recorridos guiados centrados en los Sassi, el agua y la Murgia. La visita guiada anunciada dura en promedio dos horas y media y no incluye las entradas a otros sitios. Es un servicio interpretativo opcional: se pueden recorrer calles públicas por cuenta propia, mientras que algunos interiores requieren reserva o boleto aparte.
Usa calzado adecuado para calles empinadas, irregulares y con escaleras entre la ciudad alta, los Sassi y los miradores del barranco. En verano lleva agua y planifica pausas; con lluvia, la piedra puede resbalar. Antes de salir, verifica si está abierto el lugar concreto que quieres visitar: la ficha de la Raccolta delle Acque indica ahora que permanece temporalmente cerrada. Matera se disfruta sin prisa: observa cómo se relacionan la roca, las fachadas, los patios y el agua, y recuerda que el paisaje UNESCO sigue siendo un barrio habitado además de un destino turístico.