En Mainland, la isla principal de las Orcadas, entre los lagos de Harray y Stenness, el Anillo de Brodgar forma uno de los mayores círculos de piedra prehistóricos de Gran Bretaña. El horizonte amplio y el entorno abierto son parte de la experiencia: no es una sala cerrada de museo, sino un monumento que se recorre con viento, luz cambiante y un paisaje insular habitado. Historic Environment Scotland lo describe como un recinto ceremonial del tercer milenio a. C., aunque reconoce que la investigación limitada deja preguntas importantes sin resolver.
El círculo tuvo originalmente 60 piedras; hoy se conservan 36, algunas de hasta 4,7 metros. El diámetro ronda los 104 metros y lo rodea un foso excavado en la roca, o henge, de unos 136 metros. En el conjunto más amplio hay al menos 13 túmulos funerarios prehistóricos. Las dimensiones impresionan, pero no deben ocultar la experiencia de recorrerlo: las piedras aparecen en secuencia sobre una extensión abierta de hierba y cielo.