A pocas cuadras de la Plaza Mayor de Lima, la Basílica y Convento de San Francisco forma uno de los conjuntos religiosos más reconocibles de la capital peruana. Su fachada amarilla, sus torres gemelas y su portada de piedra dan acceso a un complejo que reúne una iglesia histórica, convento, claustros, biblioteca, arte religioso y los espacios funerarios subterráneos conocidos popularmente como las catacumbas de Lima.
San Francisco es uno de los monumentos que permite comprender por qué el Centro Histórico de Lima fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La organización reconoce específicamente al Convento de San Francisco como parte del excepcional patrimonio arquitectónico creado cuando Lima se convirtió en el centro político, administrativo, religioso y económico de la Sudamérica española.