Borobudur se alza sobre el valle de Kedu, en Java Central, dentro de la regencia de Magelang. No es solo una montaña de piedra tallada: forma parte de un conjunto budista que la Unesco describe junto con los templos menores de Mendut y Pawon, situados hacia el este en un mismo eje. Esa relación ayuda a entender el lugar: la pirámide es la pieza central, pero su contexto histórico abarca un paisaje de culto, desplazamientos y asentamientos.
El templo principal fue construido entre los siglos VIII y IX, durante la dinastía Sailendra. Sus constructores aprovecharon una colina volcánica y la transformaron en una estructura escalonada visible desde la llanura. Según la Unesco, el monumento dejó de funcionar como santuario budista en algún momento entre los siglos X y XV. Ese largo intervalo también es parte de su historia: no fue un templo activo de manera continua ni mantuvo siempre la misma función.