Los Bosques Sagrados Kaya de los mijikenda no son un solo parque con una entrada, un centro de visitantes o un circuito peatonal uniforme. Forman un paisaje cultural disperso por la costa de Kenia, donde fragmentos de bosque conservan restos de antiguos asentamientos fortificados y siguen teniendo un profundo significado espiritual para las comunidades mijikenda. Para quien viaja, esa diferencia cambia la visita: no se trata solo de encontrar un mirador, sino de entender por qué el acceso puede estar restringido y por qué las personas que protegen las kayas son esenciales para su futuro.
En el paisaje cultural mijikenda, una kaya está vinculada a un asentamiento fortificado y al bosque que lo rodea. Los Museos Nacionales de Kenia y la Unesco describen comunidades que establecieron kayas desde aproximadamente el siglo XVI. Muchos asentamientos dejaron de ser lugares preferidos para vivir a comienzos del siglo XX, pero conservaron su carácter sagrado. En la actualidad, las kayas se consideran moradas de los antepasados y depositarias de creencias espirituales. Su significado no se limita, por tanto, a los restos visibles de un recinto ni a un cartel que las identifique como patrimonio.