El lugar conocido como campo de concentración de Bukchang figura en los informes de las Naciones Unidas como campo de presos políticos número 18, o Campo 18, en la provincia norcoreana de Pyongan del Sur. No es una atracción turística ni un memorial abierto al público. Su relevancia es documental: los testimonios de antiguos prisioneros, las investigaciones sobre derechos humanos y las imágenes satelitales comerciales han permitido examinar un sistema que Corea del Norte no somete a inspección internacional independiente.
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU creó en marzo de 2013 una Comisión de Investigación sobre la República Popular Democrática de Corea. Su informe de 2014 concluyó que se habían cometido violaciones sistemáticas y generalizadas, entre ellas detención arbitraria, trabajos forzados, hambre deliberada, tortura, ejecuciones y desapariciones. La comisión consideró que muchas constituían crímenes de lesa humanidad. Un informe del relator especial de 2013 identificó Bukchang como Campo 18, y documentación posterior de la ONU indicó que posiblemente continuaba operativo.