Castle Rushen, ubicado en la histórica capital de Castletown en el sur de la Isla de Man, es considerado uno de los castillos medievales mejor conservados de Europa. Sus altas murallas de piedra caliza dominan el mercado y el puerto, reflejando una presencia que ha marcado la vida política y militar de la isla durante más de un milenio. La fortaleza tiene orígenes que se remontan al siglo X, cuando los reyes de Mann and the Isles consolidaron su dominio en este punto estratégico del mar de Irlanda. Una viga de roble hallada en el siglo XIX con la fecha 947 respalda la antigüedad del núcleo original del castillo, que consistía en un gran torreón cuadrado destinado a controlar la entrada al río Silver Burn y asegurar la zona frente a posibles invasores.
A lo largo de los siglos XIII al XVI, Castle Rushen fue ampliado en sucesivas etapas, incorporando torres defensivas, un sistema avanzado de portones y una muralla exterior de más de siete metros de altura. Sus defensas incluían dos portcullis que encerraban a los intrusos en una cámara intermedia desde la cual podían ser atacados a través de los llamados "murder holes", un diseño que todavía se aprecia claramente en los restos arquitectónicos del castillo. El conjunto se completaba con un foso y un glacis que rodeaban la fortaleza. En la parte superior del torreón, las torres alcanzan hasta 24 metros de altura, otorgándole una posición dominante sobre todo Castletown.