Icherisheher, traducido como Ciudad Interior o Ciudad Vieja, es el núcleo histórico de Bakú, sobre una colina junto al mar Caspio. Sus murallas y calles compactas lo distinguen de la capital moderna que lo rodea, aunque no es un recinto arqueológico apartado de la vida cotidiana. La Administración de la Reserva Histórico-Arquitectónica lo describe como un espacio urbano vivo, con viviendas, comercios, lugares culturales y servicios para visitantes. Esa dimensión diaria importa: el barrio se recorre con respeto, no es un decorado levantado únicamente para el turismo.
El bien inscrito por la Unesco abarca 21,5 hectáreas y cuenta con una zona de amortiguamiento de 12 hectáreas. Buena parte de las murallas defensivas data del siglo XII; dentro del conjunto se encuentran la Torre de la Doncella y el Palacio de los Shirvanshah. La Unesco inscribió la ciudad amurallada en 2000 por su conjunto urbano histórico y su arquitectura, que registra la presencia e influencia de distintas culturas a lo largo del tiempo. Las murallas no son solo un marco fotogénico: definen el límite histórico y ayudan a entender cómo se organizaba el antiguo centro de Bakú.