La cueva Cheung Po Tsai es una modesta abertura natural en el suroeste de Cheung Chau, una de las islas periféricas de Hong Kong. Su atractivo no está en la amplitud de una cámara subterránea, sino en el contraste entre una entrada estrecha entre rocas, un paseo costero y una historia vinculada al pasado marítimo de la isla. La oficina del distrito de Islas de Hong Kong describe una abertura por la que solo puede pasar una persona a la vez. La Junta de Turismo de Hong Kong sitúa el lugar en Family Walk, Cheung Po Tsai Road, Cheung Chau. Es mejor esperar una parada compacta que una cueva turística con centro de visitantes y personal.
La cueva lleva el nombre de Cheung Po Tsai, un pirata asociado en la tradición local con la dinastía Qing. La oficina del distrito dice que, según la leyenda, utilizó el lugar para esconderse y ocultar tesoros mientras escapaba de las autoridades. Es un relato asociado al sitio, no una prueba de que se haya encontrado un tesoro ni de que todos sus detalles estén establecidos como hechos históricos. La Junta de Turismo también invita a imaginar el tesoro perdido; ninguna de las dos páginas oficiales presenta un hallazgo arqueológico. Mantener clara esa diferencia hace que la visita sea más interesante, no menos: el lugar muestra cómo un rasgo costero puede reunir folclore y geografía documentada.