En 1955, unos trabajadores que nivelaban una ladera para construir viviendas de reasentamiento en Lei Cheng Uk descubrieron una tumba de ladrillo. El hallazgo dio lugar a estudios arqueológicos y se convirtió en uno de los descubrimientos más importantes de Hong Kong relacionados con la época Han. El Museo de Historia de Hong Kong la fecha en la dinastía Han Oriental, entre los años 25 y 220 d. C., a partir de la estructura, las inscripciones en los ladrillos y los objetos funerarios. En 1988 fue declarada monumento y hoy se conserva como el Museo de la Tumba Han de Lei Cheng Uk, en Sham Shui Po.
El descubrimiento resulta singular porque ocurrió durante una obra urbana corriente, no en una búsqueda planificada de un cementerio antiguo. La ubicación de la tumba, dentro de un distrito densamente poblado, conecta los barrios actuales de Hong Kong con un pasado mucho más remoto. La Oficina de Antigüedades y Monumentos explica que algunas inscripciones en ladrillos mencionan Panyu, una pista para situar la zona en la geografía administrativa de la época Han. Es una evidencia valiosa, pero debe leerse como indicio histórico, no como un mapa directo de las fronteras actuales.