El fuerte de Jaisalmer domina la ciudad en el desierto del Thar, en Rajastán. Su arenisca amarilla cambia con la luz. Turismo de Rajastán lo llama Sonar Qila, o Fuerte Dorado, y destaca un detalle fácil de pasar por alto: dentro de las murallas siguen las casas, tiendas, hoteles y havelis donde viven generaciones de residentes. No es un monumento deshabitado, sino un barrio histórico. Conviene tratar a sus habitantes como vecinos, no como parte de una exposición.
Turismo de Rajastán sitúa la fundación de la ciudad en 1156, cuando Rawal Jaisal estableció una capital en el lugar asociado hoy con el fuerte. Su relato también habla de un sabio y de una profecía sobre un descendiente de Krishna que fundaría allí un reino. Es una tradición local, no un hecho literal demostrado de manera independiente. Separar la fecha y el gobernante de los elementos legendarios permite apreciar la memoria política y cómo se transmite la historia regional.