En Kot Diji, distrito de Khairpur, Pakistán, una fortaleza de mampostería sigue la cresta de una colina caliza. Su altura explica parte de la estrategia: vigilar los accesos a la capital y proteger el dominio de los gobernantes de Khairpur. La Dirección de Antigüedades de Sindh atribuye a Mir Sohrab Khan Talpur la fundación de este fuerte y de otros dos destinados a defender las fronteras de su Estado. La construcción pertenece al final del siglo XVIII, aunque las descripciones oficiales no coinciden exactamente en el año. Es una obra del período talpur, no una muralla conservada de la civilización del Indo.
Conviene hacer esa distinción desde el comienzo porque Kot Diji también da nombre a un yacimiento mucho más antiguo. En un montículo arqueológico próximo aparecieron materiales que dieron nombre a una fase temprana de los estudios sobre el Indo. El montículo y el fuerte comparten topónimo, pero corresponden a lugares, funciones y milenios distintos. Una crónica imprecisa podría sugerir que los soldados talpur defendían parapetos prehistóricos. No fue así. La fortaleza habla de política regional y defensa en tiempos de armas de fuego; el montículo conserva huellas de asentamientos anteriores a las grandes ciudades del Indo.