El Parque Arqueológico de Ġgantija, en Xagħra, Gozo, protege dos templos de piedra contiguos construidos durante el Neolítico maltés. Levantados antes que las pirámides de Egipto, sus cámaras curvas, fachadas monumentales y enormes bloques de caliza muestran que las comunidades isleñas prehistóricas podían organizar obras complejas, rituales e intercambios materiales sin herramientas metálicas ni transporte con ruedas.
Ġgantija forma parte de los Templos Megalíticos de Malta, inscritos por la UNESCO en 1980 y ampliados a seis sitios en 1992. El nombre deriva de una asociación maltesa posterior con los gigantes, una reacción comprensible ante la escala de la mampostería, pero no una evidencia arqueológica sobre sus constructores. Las excavaciones revelan, en cambio, usos repetidos, restos animales, cerámica y pequeñas figuras relacionadas con rituales comunitarios.