Babilonia es una de las ciudades más influyentes del antiguo Oriente Próximo y uno de los lugares donde coinciden historia, tradición religiosa y evidencia arqueológica. El bien inscrito por la UNESCO se encuentra a unos 85 kilómetros al sur de Bagdad, cerca de Hilla, en la gobernación de Babil. Sus límites incluyen restos de la ciudad antigua y terrenos agrícolas y aldeas circundantes: es un paisaje amplio, no un único monumento compacto.
Su historia se remonta al tercer milenio antes de nuestra era, aunque su etapa imperial más conocida se asocia a gobernantes como Hammurabi y Nabucodonosor. Entre 626 y 539 a. C. fue capital del Imperio neobabilónico, cuando su poder político, urbanismo y arquitectura monumental alcanzaron una importancia extraordinaria. La UNESCO destaca las murallas interiores y exteriores, puertas, palacios y templos como testimonios de una civilización cuya influencia se extendió por el antiguo Oriente Próximo.