El Gran Buda de Leshan es una escultura monumental excavada en un acantilado donde confluyen los ríos Min, Dadu y Qingyi, en la provincia china de Sichuan. Mide 71 metros y es una de las imágenes de Buda premodernas más grandes del mundo, además del elemento cultural más destacado del bien Patrimonio Mundial de Emei-Leshan. La figura mira hacia la unión de los ríos desde el monte Lingyun. Su escala se aprecia mejor al comparar la cabeza, los hombros y los pies con la pared rocosa y con las personas que recorren los caminos inferiores.
La Unesco sitúa la talla en el siglo VIII, durante la dinastía Tang. El portal turístico local señala que las obras comenzaron en 713 y concluyeron en 803, tras continuarlas varias generaciones. La tradición vincula el proyecto con el monje Haitong y con las corrientes peligrosas que afrontaban las embarcaciones en la confluencia. Ese relato explica la motivación tradicional, pero no demuestra que la estatua por sí sola controlara el río. Lo comprobable es la extraordinaria labor de ingeniería que permitió tallar una figura inmensa en la roca viva, sobre una vía de navegación.