Entre pinos y cedros del Aurés, un baño romano de casi 2.000 años —Hammam Essalihine— sigue recibiendo visitantes. Su agua caliente, rica en minerales, y sus dos piscinas —una circular y otra rectangular— cuentan una historia de continuidad única.
Hammam Essalihine (en árabe, “el baño de los justos”), conocido en época romana como Aquae Flavianae, se ubica en el distrito de El Hamma, provincia de Khenchela, Argelia. La mayor parte de la bibliografía sitúa su origen o reconstrucción en tiempos de la dinastía Flavia (69–96 d. C.), lo que armoniza con inscripciones citadas por fuentes secundarias y con la tradición local sobre su explotación romana.