A unos 22 kilómetros al oeste de Bulawayo, las ruinas de Khami ocupan una colina de granito sobre el río del mismo nombre. Sus terrazas y largos muros de piedra seca forman uno de los paisajes arqueológicos más importantes de Zimbabue. La UNESCO describe un área protegida de aproximadamente 108 hectáreas, extendida por unos dos kilómetros entre Passage Ruin y North Ruin. No queda una ciudad completa, sino plataformas, muros de contención y pasos que ayudan a entender su organización.
Khami prosperó cuando el centro político de Gran Zimbabue perdió fuerza y fue abandonado a mediados del siglo XV. La ciudad llegó a ser capital de la dinastía Torwa, dentro de una sucesión de estados de la región. La UNESCO sitúa ese reino aproximadamente entre 1450 y 1650; la arqueología y las tradiciones posteriores describen un centro importante que terminó abandonado durante incursiones ndebele del siglo XIX. La cronología es compleja y no conviene reducirla a una historia dramática sin respaldo.