El Monumento Nacional de las Ruinas de Khami, a 15 km al oeste de Bulawayo, capital de la provincia de Matabelelandia Septentrional, en el sur de Zimbabue, corresponde a las ruinas de una ciudad real que se desarrolló después del Gran Zimbabue y fue abandonada a mediados del siglo XVI. El descubrimiento de objetos de Europa y de China revelan que Khami fue un importante centro comercial durante un largo período. Por su gran significado para la historia del hombre, este lugar fue inscrito por la Unesco en el año 1986 en la lista de los sitios que son Patrimonio de la Humanidad.
Khami era la capital del estado de los torwa, el Reino de Butua, entre los siglos XV y XVII, formado por refugiados tras la caída del Primer Estado de Zimbabue. El mambo (rey) ocupaba la parte más alta de la ciudad, una ciudadela bien protegida y rodeada por las residencias de los aristócratas, mientras que las clases trabajadoras vivían fuera de la zona amurallada. Las casas de los ricos estaban construidas sobre plataformas formadas por paredes macizas de piedra, rellenas de tierra y ornamentadas con hematita y grafito.