El Museo de Sitio de los Petroglifos de Angono-Binangonan protege un extraordinario abrigo rocoso grabado en la provincia de Rizal. En una pared de unos 25 metros de largo y tres de alto, 127 figuras humanas y animales forman el conjunto de arte rupestre más antiguo conocido de Filipinas. Una plataforma permite contemplar los grabados y reduce la presión directa sobre su frágil superficie.
El Artista Nacional Carlos “Botong” Francisco reconoció los grabados durante un campamento de Boy Scouts y los comunicó al Museo Nacional. Un equipo interdisciplinario dirigido por el antropólogo Jesus Peralta investigó el sitio en octubre y noviembre de 1965. Los petroglifos fueron declarados Tesoro Cultural Nacional en 1973 y después incorporados a inventarios internacionales de arte rupestre.