El Templo Mayor fue el principal santuario del pueblo mexica en su capital, Tenochtitlan, sobre cuyo territorio se extiende hoy Ciudad de México. Su arquitectura pertenece al Posclásico tardío mesoamericano y en náhuatl era conocido como Huēyi Teōcalli, el «Gran Templo».
La pirámide estaba dedicada simultáneamente a Huitzilopochtli, dios solar de la guerra y patrono de los mexicas, y a Tláloc, dios de la lluvia relacionado con la agricultura. Cada divinidad disponía de un santuario en la cima y de una escalinata independiente. Un templo cercano estaba consagrado a Quetzalcóatl bajo su manifestación de Ehécatl, dios del viento.