En la llanura próxima a Firuzabad, en la provincia iraní de Fars, el palacio de Ardashir Papakan es uno de los monumentos más destacados de los primeros tiempos sasánidas. La localidad se encuentra aproximadamente a 110 kilómetros al sur de Shiraz. El palacio forma parte de un paisaje arqueológico más amplio, vinculado con Ardashir I, fundador de la dinastía sasánida. La ciudad antigua fue conocida como Ardashir Khurreh, nombre que suele traducirse como «gloria de Ardashir». El monumento se comprende mejor junto a la ciudad circular, la fortaleza de Qal’eh Dokhtar y el desfiladero de Tang-e Ab.
La inscripción de la UNESCO de 2018 comprende ocho componentes arqueológicos repartidos entre Firuzabad, Bishapur y Sarvestan, todos en Fars. El bien documenta distintas etapas del periodo sasánida mediante trazados urbanos, palacios, fortificaciones y relieves rupestres. El palacio de Ardashir Papakan es uno de esos componentes; no fue inscrito por separado como un sitio independiente. Esta diferencia ayuda a entender por qué importa el paisaje circundante: caminos, agua, relieve defensivo y otros monumentos explican el contexto en el que se levantó una residencia real.