Pasargada ocupa un paisaje arqueológico abierto en la provincia iraní de Fars. Ciro el Grande la fundó en el siglo VI antes de nuestra era y fue la primera capital dinástica del Imperio aqueménida. La Unesco incluyó el conjunto en la Lista del Patrimonio Mundial en 2004 y describe una zona arqueológica protegida de unos 160 hectáreas. No se trata de un palacio único rodeado de murallas: los restos aparecen repartidos por una amplia llanura, y esa distancia entre construcciones también forma parte de la historia del lugar.
La capital de Ciro pertenece a una etapa temprana de la arquitectura real persa. La Unesco señala que en el sitio confluyeron aportaciones de distintos pueblos del imperio y que sus edificios desarrollaron un lenguaje aqueménida propio. Entre los restos conocidos se encuentran palacios, una puerta monumental, espacios de audiencia y residencia, elementos de jardín y el mausoleo identificado como la tumba de Ciro. La ciudad antigua se extendía más allá del área inscrita y, según la Unesco, amplias zonas aún no han sido excavadas. El visitante contempla un conjunto monumental importante y, a la vez, un registro arqueológico incompleto.