En la céntrica Plaza Las Delicias de Ponce, el Parque de Bombas se alza detrás de la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe. Su fachada a rayas rojas y negras y sus dos torres lo convierten en uno de los edificios más reconocibles de Puerto Rico. Pero no es solo un fondo para fotografías: nació como pabellón de exposiciones, funcionó como estación de bomberos durante más de un siglo y hoy es un pequeño museo dedicado a los bomberos de la ciudad.
El ingeniero militar español Máximo Meana diseñó el edificio para la exposición de Ponce de 1882. El registro del National Park Service lo identifica como arquitecto y señala 1882 como año significativo. Tras la exposición, el inmueble se adaptó para el cuerpo municipal de bomberos; la oficina turística local y el catálogo universitario sitúan en 1885 su dedicación oficial como estación. Así, un pabellón que mostraba el progreso cívico pasó a albergar un servicio público en pleno centro urbano.