Oil Nut Bay ocupa el extremo oriental de Virgin Gorda, en las Islas Vírgenes Británicas, en una costa a la que se llega por mar y no por una carretera pública. La información para visitantes del propio resort indica que el complejo es accesible en barco o helicóptero. La geografía define la experiencia: es un destino organizado en torno a la privacidad, el mar y una comunidad turística autosuficiente, no un parque de playa convencional donde se llega en automóvil y se entra a todas las instalaciones sin consultar antes.
La empresa describe un conjunto de villas y suites repartidas por la propiedad, desde alojamientos de un dormitorio hasta casas más amplias para familias y grupos. Su página de hospedaje presenta el lugar como una estancia privada, no como un hotel tradicional con un único bloque de habitaciones. Las tarifas varían según fechas y alojamiento; las páginas oficiales invitan a consultar disponibilidad. Este artículo no publica un precio fijo porque no existe una tarifa pública única aplicable a todas las estancias.