El Parque Nacional Natural Los Katíos protege 72.000 hectáreas del Darién colombiano, entre las planicies inundables del bajo Atrato y las serranías que enlazan América del Sur con América Central. Creado en 1973 y ampliado en 1979, forma una continuidad ecológica con el Parque Nacional Darién de Panamá. La UNESCO lo inscribió como Patrimonio Mundial en 1994 por su extraordinaria biodiversidad y su papel en el intercambio de flora y fauna entre los continentes.
El relieve asciende desde humedales y bosques aluviales hasta colinas de unos 600 metros. Ciénagas como las de Tumaradó, ríos, bosques húmedos y muy húmedos sostienen peces, aves y mamíferos amenazados, incluido el jaguar. También es territorio vinculado a comunidades indígenas y afrocolombianas. La riqueza del parque no debe entenderse como una colección de especies aisladas, sino como un corredor biogeográfico que mantiene procesos ecológicos a escala continental.