Pebble Beach Golf Links ocupa un tramo espectacular de la península de Monterey, en California: las calles de juego se acercan al Pacífico y varias veces se orientan hacia la línea costera. El campo pertenece a Pebble Beach Resorts, pero se define como público, a diferencia de un club reservado exclusivamente a socios: los visitantes pueden jugar, siempre que haya salidas disponibles y cumplan las condiciones de reserva del complejo. «Público» no quiere decir entrada gratuita, paseo sin restricciones por el campo ni garantía de jugar ese mismo día. Para los golfistas, la oportunidad singular consiste en disputar un recorrido de campeonato cuyo paisaje forma parte del desafío en casi todos los hoyos.
El campo abrió el 22 de febrero de 1919 como una iniciativa destinada a hacer más atractiva la zona de Pebble Beach, entonces en desarrollo. Samuel F. B. Morse encargó el diseño a los golfistas aficionados Jack Neville y Douglas Grant. Su trazado buscó acercar al mayor número posible de hoyos a la bahía y aprovechar las formas naturales del terreno. La relación con el mar no es un simple decorado: el viento, los bordes expuestos y los cambios de elevación condicionan las decisiones del jugador. La reputación de Pebble Beach nace de combinar la posibilidad de jugar como visitante con un paisaje capaz de volver incierto hasta un golpe que parecía conocido.