Potaissa no es simplemente otro nombre para la Turda actual. Fue una ciudad romana de Dacia y la meseta que hoy se conoce como Dealul Cetății conserva los restos de su fortaleza legionaria. La ciudad se extendió al pie y alrededor de la colina; allí también han aparecido calzadas, construcciones, monumentos funerarios y votivos, monedas y objetos cotidianos. El lugar forma así un paisaje urbano por capas: las defensas de la meseta señalan el campamento militar, mientras que el área arqueológica más amplia documenta el asentamiento civil que creció junto a él.
El Museo de Historia de Turda identifica el campamento de la Legio V Macedonica como el monumento histórico-arqueológico más importante de la antigua Potaissa. Su recinto rectangular medía aproximadamente 573 por 408 metros y ocupaba 23,37 hectáreas. El museo describe una muralla de unos cinco metros de altura, un foso defensivo de cerca de 12 metros de ancho, cuatro puertas, caminos interiores y defensas en las esquinas. Las dimensiones permiten imaginar su escala, pero el plano conservado está incompleto: recorrer las ruinas no equivale a visitar un campamento romano reconstruido íntegramente.