En Vergina, al norte de Grecia, las Tumbas Reales de Aigai no se presentan como ruinas aisladas a cielo abierto. La exposición principal ocupa una estructura subterránea de protección cuyo perfil recuerda el gran túmulo que cubría el cementerio real. Esa disposición forma parte de la visita: el público desciende a un entorno museístico controlado, diseñado para preservar la arquitectura funeraria, las pinturas y los objetos, mientras la forma exterior ayuda a imaginar cómo se integraba el conjunto en el paisaje.
Aigai fue la antigua capital real del reino macedonio antes de que el centro administrativo se trasladara a Pella. La Unesco describe un amplio paisaje arqueológico con un palacio monumental, teatro, santuarios, restos urbanos y una necrópolis de cientos de túmulos. Vergina es el nombre de la localidad moderna cercana. El museo de las tumbas constituye una parte de ese sitio mayor, no la totalidad de la ciudad antigua; distinguirlo es importante para planificar la visita y comprender lo que se conserva.