Hampi se extiende entre bloques redondeados de granito y el río Tungabhadra, en Karnataka. Más de 1.600 restos registrados —templos, mercados, puertas, obras hidráulicas, edificios reales y defensas— sobreviven de la capital de Vijayanagara y de ocupaciones anteriores. No se entiende con prisa: es un paisaje metropolitano planificado donde zonas sagradas, comerciales y cortesanas se conectaban con granjas, embalses y rutas.
Vijayanagara fue fundada en el siglo XIV y alcanzó un célebre apogeo bajo Krishnadevaraya, entre 1509 y 1529. Viajeros extranjeros describieron una ciudad mercantil rica. Tras la derrota frente a los sultanatos del Decán en Talikota en 1565, la capital fue saqueada y perdió su función política. Sin embargo, no quedó totalmente abandonada: Virupaksha siguió como centro de peregrinación y hoy continúan comunidades, cultivos y culto.