San Andrés se encuentra en el fértil valle de Zapotitán, en La Libertad, a unos cinco kilómetros de Joya de Cerén. El parque arqueológico reúne un centro monumental prehispánico y los vestigios de un posterior obraje colonial de añil. Esa combinación amplía la cronología de la visita más allá de las plataformas mayas. El Ministerio de Cultura registra ocupación desde el Preclásico Medio, aproximadamente entre 900 a. C. y 250 d. C., y un apogeo durante el Clásico Tardío, alrededor de 600–900 d. C.
El núcleo se organiza alrededor de una Acrópolis elevada, formada por las estructuras 1 a 4. Según el Ministerio, la plataforma se levantó con ladrillos de adobe para elevar el terreno entre esos edificios. Al norte se abre una gran plaza con otras construcciones, entre ellas la Estructura 5, conocida localmente como La Campana por su forma y señalada por la institución como la mayor del parque. Su disposición permite observar cómo se concentraba el espacio cívico y ceremonial.