San Gervasio se encuentra en el interior de Cozumel, a unos siete kilómetros del actual centro de San Miguel. No es un templo aislado, sino un asentamiento formado por conjuntos arquitectónicos conectados mediante senderos y caminos elevados llamados sacbés. El INAH lo describe como la principal ciudad maya de la isla, un centro que controló Cozumel y participó en redes políticas y comerciales vinculadas con Chichén Itzá. Su escala se comprende mejor cuando se mira más allá del santuario más conocido y se observa el conjunto de plazas, residencias y edificios ceremoniales.
Las investigaciones arqueológicas sitúan la ocupación alrededor del siglo III d. C., con un crecimiento importante varios siglos después. Según el INAH, el asentamiento se expandió notablemente a partir de aproximadamente el año 1000 y muchos edificios visibles hoy corresponden a su etapa tardía, entre 1200 y la llegada de los españoles. Las fechas describen una comunidad que cambió durante siglos, no una ciudad construida de una sola vez. La institución también advierte que no es posible identificar con seguridad San Gervasio con todos los asentamientos mencionados en las crónicas coloniales.